Alinando ha hecho recientemente el camino de Santiago. Eso de "ha hecho" es una forma de hablar, lógicamente. Alinando no se dedica a construir senderos ni es ingeniero de caminos ni nada parecido. Además, es de todos conocidos que se "hace camino al andar"... pues eso. Precisamente Alinando coincidió en su camino con un vasco que practicaba el montañismo y se expresaba en los mismos términos: "En mayo hice tal montaña...". Un mallorquín muy simpático le hizo una matización: "Nosotros subimos montañas, los vascos las hacen".
En fin, que todo eso se desarrolló en un ambiente hermoso de solidaridad, casi mística diría yo. Y a pesar de que ya van pasando los días, aún me dura esa especie de nube en la que caminé durante más de dos semanas.