
Hoy he paseado de nuevo por la costa de mi tierra. La playa de la Casería fue una de mis playas de infancia, aunque hay quien dice que llamarle "playa" es ser generoso con este rincón de San Fernando. A mí, a pesar de todo, me trae muy buenos recuerdos.
Además de eso, es dificil encontrar en estos tiempos un lugar tan pintoresco y auténtico.
Comencé el paseo con la intención de encontrar las tinajas del lazareto. Eran unos recipientes enormes donde se desinfectaba la ropa de los pobres desgraciados que ingresaban en un lazareto que hubo en estos lares y que fue creado a raíz de una peste bubónica en el siglo XVII.
Mientras buscaba por la orilla, disfrutaba del paisaje y los restos que el mar ha ido dejando a lo largo del tiempo. Esta inmensa viga parece haber vivido muchos años aposentada en la suave cama de algas.
También la flora llama la atención, como estas flores llamativas sobre extrañas y espinosas bolitas.
No lograba encontrar las tinajas pero sí los muros del lazareto. Estos son. Al parecer aquel hospital, que ya no existe, tenía muros que daban al mar y estos son sus restos.
Este hospital fue el precursor del que luego se construiría en la población naval, el hospital de San Carlos.
Casi siempre que uno pasea por allí puede encontrarse con mariscadores en plena faena. Duro trabajo que siempre ha existido, pero que es muy recurrido últimamente por lo que todos sabemos y no nombraré aquí.
¿Qué os parece esta imagen? ¿No os da la impresión de una estructura ósea o una radiografía osteoporósica? En realidad es un esqueleto, pero de algo no tan óseo.
Así es. Lo que hemos visto antes es la fibra que ha quedado de unas tunas muertas. Recuerdo haber comido estos higos de pequeño. Son muy ácidos y con un jugo rojo intenso que siempre terminaba por mancharnos los morros y la ropa. Niño + higos coloraos = bronca materna segura.
Desde donde estuvo ubicado el lazareto hasta Punta Cantera se construyeron los polvorines, almacenes de explosivos usados por la Marina desde hace más de dos siglos.
Estas imágenes son del antiguo muelle de descarga de los polvorines y de la zona militar que lo rodeaba.
Aunque ya no están en uso desde hace unos años, aún puede observarse la valla que rodeaba a los polvorines más recientes.
Este es el muro defensivo de Punta Cantera, complejo defensivo que en su día albergó polvorines, secaderos de pólvora, fuerzas defensivas ante los franceses, artillería, etc.
Punta Cantera disponía de un muelle de carga y descarga para los buques. Este es el acceso si se llega caminando desde la Casería.