Ayer me sucedió algo muy curioso. Después de un buen rato de paseo decidí tomar un baño solitario, algo que siempre disfruto enormemente. Ya sabéis, y si no os lo digo ahora, que también trabajé una temporada en LAB (Líneas Aéreas de Benalup) como piloto. Pues bien, estando con el agua por la cintura observé que una avioneta sobrevolaba la orilla a muy poca altura y venía hacia mí. Los pilotos movemos las alas en una especie de vaivén a modo de saludo cuando nos cruzamos con otro avión. La avioneta venía a tan baja altura y tan despacito que decidí saludarlo, extendí los brazos y los moví como si fuera una avioneta antes de que llegara a mi altura y el piloto me contestó al saludo con el mismo gesto con su avioneta. Fue algo muy agradable en medio de tanta belleza y tanta soledad al mismo tiempo.
Me gustaba mi trabajo de piloto. Lástima que se me cruzara aquel animal en mi camino. Cierto día un Archibebe almejero, animal en peligro de extinción, se metió en la turbó-hélice de mi aparato y quedó como los salmorejos que yo hago en la Thermomix (y que me salen tan ricos, por cierto) Mi sensibilidad hacia con los animales hizo que dejara mi profesión de piloto.
Y hablando de restos de animales: Aquí podéis observar la fotografía en macro de la cabeza de una hormiga roja cabezona. Es un poco dura la imagen decapitada, pero me pareció interesante. Una cosita... ¿no os recuerda a una cereza? Hay que ver, qué parecido más curioso.
¡Paco! ¡Ya está bien de agua! ¿no? To la noche, to la noche... estos hombres...
...snif... se nos ha ido el niño... y nosotros aquí con el fresquito que hace... Pala, échate a un ladito anda, que eres mu pesadita.
Y aquí una Allium Cepa. No sé cómo ha llegado hasta aquí, pero aquí está. Recuerdo la definición que le dió Rosa, una compañera de una actividad desarrollada en Cádiz hace poco: Llorar por capas...
Extrañas formas de arena. La primera impresión que recibí de estas formas fue paracido a un animal, un gigante crustáceo o algo así. ¿Os resulta así de extraño también?
Un día de estos llegaré tan temprano que pillaré al dichoso ogro cortándose las uñas.