Hace unos meses me encontraba esperando en la cola de atención al cliente de un conocido establecimiento de cachivaches electrónicos cuando sonó el teléfono móvil del señor que me precedía. “Aquí estoy, en la cola del MierdaMark” dijo en voz alta aquel señor muy ofuscado. Me pareció de mal gusto, no lo voy a negar. Pero luego, en las cinco veces que me tocó estar en la misma cola a lo largo del pasado verano, rogué para que no sonara mi móvil mientras esperaba a oír otro “aún no nos ha llegado su cargador de batería”.
Mi ordenador portátil estuvo inactivo gran parte del verano, pero no por ello me abstuve de seguir fotografiando mis paseos playero-costero-gaditanos. Ha comenzado un nuevo año y ya comienzan a acortarse los días. Esta semana hemos disfrutado de algún que otro día soleado en la playa y eso nos anima a ilusionarnos con los futuros chapuzones y refrescones del próximo verano. Hoy he echado un vistazo a algunas fotografías y he pensado que os gustaría comenzar el año con estas promesas de calores y alegrías. A veces escribo en mi diario, eso es lo que me hace recordar tan gratas experiencias. Por ello quisiera dedicar esta entrada a ese discreto y querido diario que casi siempre me acompaña y, por supuesto, a mi amigo Chema. Estas fotografías las tomé a bordo de su precioso barco y con su cámara. Gracias Chema.
Mi ordenador portátil estuvo inactivo gran parte del verano, pero no por ello me abstuve de seguir fotografiando mis paseos playero-costero-gaditanos. Ha comenzado un nuevo año y ya comienzan a acortarse los días. Esta semana hemos disfrutado de algún que otro día soleado en la playa y eso nos anima a ilusionarnos con los futuros chapuzones y refrescones del próximo verano. Hoy he echado un vistazo a algunas fotografías y he pensado que os gustaría comenzar el año con estas promesas de calores y alegrías. A veces escribo en mi diario, eso es lo que me hace recordar tan gratas experiencias. Por ello quisiera dedicar esta entrada a ese discreto y querido diario que casi siempre me acompaña y, por supuesto, a mi amigo Chema. Estas fotografías las tomé a bordo de su precioso barco y con su cámara. Gracias Chema.
