En esta foto se puede ver que la Torre del Puerco señala el límite entre Chiclana y Conil . Las máquinas despedregadoras de Chiclana llegan hasta allí y se dan la vuelta. Eso hace que la arena de una parte sea más fina y uniforme y la otra esté repleta de conchitas, caracolas, pequeñas piedras y demás. ¿Te gusta buscar conchas sobre la arena? En ese caso ya sabes a dónde ir. Al buscar información sobre esas máquinas he encontrado casualmente que existen unos tractores con "arados de cohecho"... ¿Por qué se llamaran así? ¿Qué puñetas harán por las noches los agricultores con los pobres tractores? ¿No te lo crees? Mira aquí.
Cuando he mencionado a las despredegadoras he recordado, no sé por qué, a Georgie Dan. Será que esa máquina me resulta tan estival como su famosa barbacoa. ¿Imagináis si él se enterara? "La despedregadora, la despedregadora, cómo me gusta, la despedregadui..."
Aquí se ve la muestra de la diferencia entre una zona que se ha limpiado y otra natural. Las dos tienen su encanto, supongo que para el turismo es más conveniente la arena impoluta, pero... ¿No os da la impresión de que pierde naturalidad?
Esta silla parece haber sido castigada por su amo: "Tú, castigada, y no se te ocurra volver a gastarle bromas a la abuela, que aún le duele los riñones a la pobre con tus tonterías de me doblo, no me doblo... estas sillas..."
Aquí están los abnegados trabajadores. Todavía no hace mucho calor por la mañana, pero poco a poco va apretando.
"Entendí algo extrañísimo cuando mi jefe me dijo que quería hacerme indefinida"