jueves, 15 de julio de 2010

Huellas

Hoy voy a tomarme la libertad de compartir con vosotros un texto que no es mío. Es de Abril Morillo, una compañera de un taller impartido por la UCA en Cádiz. Es un pequeño poema sobre las huellas en las dunas de arena, algo que a mí también me fascina como ya bien sabéis.
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Cuando llego a la playa
lo primero que hago
es visitar las dunas.
Me tumbo
cierro los ojos.
Espero...
Cuando los abro
veo las huellas.
De pájaros
pic, pic, pic,
de escarabajos
tic, tic, tic,
de serpientes
sssshhhh.
Y me imagino dónde van.
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Y aquí tenéis huellas, huellas y más huellas. ¿De qué será ésta? Enigmática... ¿a que sí?



Estas ya las conocéis son del gusano garabato, de la familia de los anélidus garabatiensis.



Las olas a veces se encelan, y dejan también, muy sutilmente, unas líneas de huellas de su paso.



Mi profesor de dibujo lineal, allá por los años... qué más dará en qué año... que decía yo que mi profe, cuando me corregía los dibujos, me soltaba socarronamente: Alinandito, qué derecho te tuerces. La vida no es una líena recta ni cuando estamos convencidos de que es así, y si no, mira atrás tus propias huellas un día que camines por la playa.




Qué. ¿Has adivinado ya de qué era la primera huella? ¿No? Que torpe eres... ¿Y esta? Pues claro, de una bici. De qué iba a ser...




Más pespuntes en la arena. Estas me recuerdan las costuras de los bolsos caros de cuero, esos que llevan las pijitas con decoración relativa a la hípica y los caballos, aunque no hayan montado una jaca en su vida. ¿No os lo parece así?





De éste no decimos ná que lleva prisa el hombre...






Una garra... que miedo... ¿No?







Más miedo.... Por cierto... ¿aún no sabes de qué era la primera huella? Como para jugar a los indios contigo... qué torpeza, dios mío.








Con lo a gustito que se camina descalzo por la arenita húmeda... pero hombre de dios... que va a criar zarpullíos a manojitos con ese 47 de suela gorda.








Ya está aquí otra vez... es para temerle... ¿que no?










Huella grande pero límpia, masculina... No, esta no da miedo, esta sugiere paseos tranquilos, sosegados. Este tío lee poesía... y le gustan las tortillitas de camarones con una crervecita.











La huella. Límpia, femenina, sugerente... ¿a que da gusto verla? No hay nada como la imaginación. Venga, esfuérzate... ¿qué te sugiere a ti? Construye una historia a partir de la huella, es un ejercicio muy vivificador. Te toca.












Tic, tic, tic...
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Pues ya está. hasta aquí las huellas. Ah, se me olvidaba ¿has averiguado ya de que era la primera huella? ¿No? Pues era de un bastón de los que se usan para ayudarte a caminar. En la playa temprano se suelen encontrar muchos senderistas, sobre todo alemanes, que se ayudan de esos bastones para caminar. jejeje... Pues a mandar, que pa eso estamos.














6 comentarios:

Carmen dijo...

Entrar en tu blog es como abrir la primera página de un libro de crucigramas nuevo, imposible aburrirse. Además hoy presentándonos un blog que me da que merece mucho la pena

¿has aprendido a dibujar en el taller?

María Dolores dijo...

Todo un detalle introducir el poema de esa chica en el blog, seguro que le habrá encantado. A mi me encanta el final del poema. Además he recordado a Maria del Carmen Morillo, mi compañera de internado, una jovencita cordobesa rubia muy simpática.

Inevitablemente comparo las huellas con las que nos va dejando la vida y en mi libretita de apuntes recogo información para posibles fúturos poemitas. Tus fotografías, tus comentarios, tanto los un poco en broma como lo serios son puertas abiertas a la imaginación.

Eso sí, vaya problemón, tendré que repasar entre mis bolsos por si tengo alguno de pijita. No, no lo tengo, pero tengo un cuadro con la yegua y el caballito en el salón y no he montado nunca. ¿Seré pija yo también?

Gracias, tus huellas dejan huella y ganas de sol y mar.

Felicita a Abril de mi parte, que por cierto tiene un nombre precioso.

Loli.

genialsiempre dijo...

Conseguirás que de tanto seguir las huellas, te hagan detective privado de honor. Admiro tu paciencia para fotografiar detalles insignificantes, yo no sabría hacerlo, y luego, añadir el comentario justo y adecuado...resultado, un excelente blog.

Pedro dijo...

Vaya tratado sobre la huella playera que te has montado; de lujo. En mi próximo paseo ya tendré una distracción más.

Alinando dijo...

Hola Carmen. No he aprendido a escribir ni a dibujar, pero sí he aprendido que hay gente maravillosa a cada paso que das y es una pena no dar pasos.

La vida es un muestrario de huellas, Loli. Y lo de pijita es con cariño, no te preocupes si lo eres o no, eso no cambia nada. Con la edad se aprende a valorar a las personas por otras cosas, no por su bolso.

José María, creo que siempre he tenido la mirada abierta, pero este blog es un excelente ejercicio para ver las virtudes escondidas de cualquier "detalle insignificante". me está sirviendo de mucho, creedme.

Pedro, si en tu próximo paseo me tienes presente, ya he cumplido con creces con esta entrada.

Muchas gracias. Besitos y abrazos.

NENHA dijo...

GRACIAS POR VISITARME Y GRACIAS POR EL SONIDO QUE TIENES!HACE YA QUE NOLO ESCUCHO, PERO PARA EL 7 DE AGOSTO ESPERO ESTAR TODA UNA SEMANA ESCUCHANDOLO. UN SALUDO