martes, 10 de enero de 2012

Mi viaje al Tibet

Pues sí, al Tibet. Ya veis, disfrutando de las nieves eternas, de la soledad y de limpieza del aire en el techo del mundo. Os dije en cierta ocasión que fui piloto de Air Benalup. Eso me da ciertas ventajas a la hora de conseguir algunos pasajes. Esta vez conseguí uno para viajar en la bodega de un avión que llevaba un cargamento de Miñocas. No hay nada como tener buenos contactos.






Nada más desembarcar me dirigí a fotografiar los picos de las montañas. Sus nieves eternas son algo que siempre me han fascinado. En este caso podéis observar el gris de sus laderas, producto de la erupción del volcán Kan Dhela.





Su escasa vegetación se ve salpicada de especies rudas que se defienden a duras penas de los ataques de la cabra endémica de sus alturas: la cabra Kapu Ya.





Resulta hermoso apreciar el contraste de la suavidad de la nieve con las agudas defensas de este cactus.





Aquí podemos apreciar algunas rocas heladas al pie de la inmensa montaña.



Y esta es una de las viviendas del entorno, ya derruida por su falta de uso... ¿Qué? ¿Que esto no es una vivienda del Tibet? Pues claro que no. Esto es una vivienda salinera, está situada entre Puerto Real Y San Fernando, muy cerquita del Tibet.




Sí, lo siento. Las montañas anteriores tienen del Tibet lo que yo de sueco. Pero... ¿a que dan el pego? ¿a que parecen en realidad nieves eternas? Es que la sal de mi tierra es así, blanca y mágica. No hay nada más que ver y disfrutar de estas fotografias. Por algo la palabra "salario" proviene de este producto tan necesario, de cuando los soldados romanos cobraban sus emolumentos en forma de sal. Montes de sal, paisaje blanco y salado de mi querida tierra.




A seguir disfrutando.







5 comentarios:

Carmen dijo...

Confieso que las fotos me han engañado, pero te han delatado tus chalauras tipo Air Benalup. Me ha encantado lo del volcán Kan Dhela, te aconsejo pa desayunar una venta de Medina que lleva el mismo nombre, jaja.
Ojú que arte.

genialsiempre dijo...

A mi lo que me ha gustado es la cabra Kapu YA, pertenece a una familia de rumiantes en extinción pero por esta zona tibetana que tan bien retratas, quedan muchas...

Equilibrista dijo...

Mi amigo bloggero Noelplebeyo ha estado varias veces en el Tibet de Asia y le ha dedicado varias entradas a sus viajes, así que no me extraño ver la palabra 'Tibet' en mi lista de entradas recientes de blogs amigos. Lo que no me esperaba era ver el nombre de tu rincón junto a esa palabra, aunque conociéndote te veo capaz de hacer ese viaje. Claro que me has sorprendido todavía más cuando me has hecho descubrir que hay un Tibet gaditano. Magnífica entrada, no dejes nunca de sorprendernos :)

María Dolores dijo...

Sabía desde el principio que no era el Tibet, porque yo sí que estuve allí. ¿Cuándo? No lo recuerdo y además no hice fotografías porque la cabra se comió la cámara.

Enhorabuena por esos viajes fantasmas en los que nos llevas contigo.

Loli.

Alinando dijo...

Si es que por algo le pusieron ese nombre a la puñetera cabra.