lunes, 9 de abril de 2012

El vaporcito del Puerto

En esta fotografía falta la silueta del vaporcito surcando el muelle. Pincha aquí:

http://www.youtube.com/watch?v=6_s6jiLVoPM&feature=autoplay&list=HL1334005889&lf=mh_lolz&playnext=4

, a ver si al menos nos aparece en forma de canción.
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Desde que el vapor del Puerto se hundió el verano pasado, venimos leyendo u oyendo distintas noticias sobre su reflotamiento. La credibilidad de los distintos estamentos está, digamos, un pelín trasnochada, así que mientras solucionan -o no- los problemas burocráticos, disfrutemos de este vídeo entrañable tomado de uno de los momentos mágicos de la II Ruta Fernando Quiñones en Cádiz. Podréis observar la presencia de el Juan Sebastián de el Chano (nombre gaditano donde los haya, oído a uno de los participantes al atisbar sus cuatro palos desde San Juan de Dios) al fondo de la imagen, un día antes de su partida anual. Y como estamos hablando de Quiñones, os dejo también un soneto suyo dedicado al vaporcito y que publicó en la revista Parnaso en enero de 1949.
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Juguetillo del agua gaditana
con algo de gaviota marinera.
Pañolón de espumilla salinera
escapado de un cuello de gitana.

Corazón de guitarra y de sonrisa,
de tanguillos, mariscos y sabores.
Es un patio andaluz lleno de flores
Galán del agua, novio de la brisa.

Su festiva apariencia, su gracioso
rostro infantil y su alegría
contradicen su nombre majestuoso

¡Oh, la nativa y sutil ironía
del vaporzuelo amable y caprichoso,
perenne girasol de la bahía!

Fernando Quiñones

3 comentarios:

Carmen dijo...

Con lo que me gusta a mí el flamenco y con lo que me gustan las letras de Quiñones, allì hubiese estado todo el día descompuestita de frío. Cuando vi tantas caras conocidas me dio mucho coraje por no haber ido. Espero que la tercera sea la vencida. Gracias por este cachito.

genialsiempre dijo...

El vaporcito es miprimer recuerdo de Cádiz, ya que cuando "aterricé" por estos lares, solía acompañarme esta canción al menos una vez a la semana en un pub que frecuentaba para tomar unas copas. Lo aprendí rápido y me uní al coro como si ya fuera un gadita de siempre. Por ello sentí hondamente su naufragio. Bienvenidos sean todos los homenajes a esta insignia gaditana y, como no iba a ser menos, el de F. Quiñones el más certero

Luciérnagacuriosa dijo...

No conocía este poema y me ha encantado por su sencillez, pero a la vez siendo tan andalúz, tan nuestro. Gracias por otorgar tú, Antonio, un pedacito del recuerdo de Cádiz: nuestro tan querido y extrañado vaporcito (otra de las maravillosas y traviesas mentiras de Cádiz, ya que no era de vapor) Por cierto, me estoy pensando leer yo ese poema, es corto, pero intenso, qué os parece?