domingo, 10 de febrero de 2013

Mariuca y el peso de la vida

Es hora ya de ponerse las pilas. Si este blog me dio tantas satisfacciones... ¿por qué evitarlas dejándolo en el olvido? Retomaré las entradas, casi lo prometo. Atentos, Alinandito desempolva su cámara, se calza las botas y se envuelve de nuevo en su halo de olas y misterios costeros. Y si alguien disfruta como yo con mi retorno, dad las gracias a algunos de mis amigos, especialmente a Abril.  

Y no se me ocurre nada mejor que ofreceros un microrrelato. No tiene mucho que ver con las playas de Cádiz, pero es lo último que he escrito y me apetece compartirlo, así de simple.

Besitos rebozados de arena.
Alinando



Mariuca y el peso de la vida

 

La curiosidad de Mariuca era afrutada. Con seis años sabía ya que cuatro manzanas grandes pesaban un kilo, que doce gominolas pesaban cincuenta gramos –cincuenta céntimos-, que su hucha pesaba menos cada vez que las compraba y sabía también que las magdalenas que amasaba con sus manitas blancas pesaban más antes de meterlas al horno que una vez enfriadas. Cierto día preguntó a mamá cuánto pesaba la vida, pero los dientes blancos de su madre sonriendo no le dieron la respuesta. Dos meses después, Mariuca, averiguó lo que pesaba la vida cuando tuvo en sus brazos a su perro muerto
.


6 comentarios:

Gitana dijo...

Ya era hora de mojarse los pies al solecito de tus entradas, ya era hora.

Todos, a veces, somos un poco Mariuca y sentimos el peso de la vida en nuestros brazos...

Un beso y enhorabuena, como siempre.

Abril dijo...

Gracias!
Ahora esperaremos una entrada de vez en cuando.
Nos vemos pronto

Erna Ehlert dijo...

Qué bien!
Me alegro que hayas vuelto.

Saludos

Carmen dijo...

Y a todo esto, el detalle del tiempo que tardaste en escribirlo...dilo dilo...¡viva la improvisación de frutos tan generosos!.

Yo también me alegro de que hayas retomado el blog de las olas. Un beso.

Alinando dijo...

Vaya, sed bien hallados Gitana, Erna, Abril, Carmen!!

Da gusto recorrer las playitas y encontraros paseando por sus arenas suaves.

Vale Carmen, lo diré, aunque me da cierto pudor: el texto que os he mostrado lo escribí como ejercicio en el Club de las Letras de la UCA. Nos dieron unos diez minutos para escribir algo relacionado con "la vida".

Besos
Alinando

Alinando dijo...

Por cierto, os tengo que reconocer que me emociona encontrar aquí los comentarios de cuatro mujeres como vosotras, amantes de la vida, del arte y de la belleza. Me haceis grande. No os conoceis en persona, pero os aseguro que coincidís en gustos estéticos.

Más besitos