jueves, 17 de junio de 2010

Ya va calentándose la cosa

Hoy he entrado a la playa a través de un acceso en el que hay un cartel descriptivo muy completito. Esta situado muy cerca del de ayer, pasado el Hotel Barrosa Garden, nada más pasar la parada de autobús se toma el sendero a la derecha. Si se entra por la mañana temprano (estas fotos se hicieron a las siete) es fácil ver muchos conejos por la zona. No tengo teleobjetivo y son muy esquivos para poder fotografiarlos bien pero son muy graciosos cuando corren para esconderse.



¡Fuera cadenas! Esta pobre boya parece estar lampando por unirse a sus hermanas, pero la cadena le aguanta por los talones.




¿Saint Tropez? ¿Ibiza?... Pues no, es un chiringuito de La Barrosa, ya ves. No me imagino dentro de uno de esos camastros tan elegantes, la verdad. Tendría la sensación de estar en un escaparate ¡Pero no me digas que no son monos!



Yo me creía un loco por estar en la playa a las siete de la mañana, pero... ¿y el de la cabecita que se ve en el centro de la fotografía? Sí, es un señor nadando. Yo esperé dos horitas para bañarme, como nos decía mamá después de comer.




Ya va calentándose la cosa, sí. Y se nota sobre todo por las muestras del paso de los turistas a la mañana siguiente. Algunas veces no son muy agradables esas muestras. Otras, como puedes apreciar aquí, son una delicia contemplarlas. ¿Haría esta montaña de conchas un niño? ¿Le ayudaría mamá o papá? A cada paso que doy me voy preguntando algo sobre las huellas que veo sobre la arena. Creo que soy una especie de arqueólogo de mediopelo de la cotidianeidad... qué pedante ¿no?





Está claro que el tema del ladrillo está ya un poco gastadillo ¿no lo veis así?







Ya ha amanecido. Ya ha quemado uno el desayuno de pan con aceite de oliva y miel. Ya ha dejado huellas suficientes para otros arqueólogos de mediopelo. Ya ha dejado atrás varios kilómetros de fresca suavidad en la planta de los pies. Ya es hora de buscar una percha y de darse un bañito. ¿Gustan ustedes?








5 comentarios:

Pedro dijo...

Me ha parecido ver una orejita junto a ese resto de ladrillo. Con lo que me cuesta encontrarlas... Quizás en un futuro lejano se pirren por encontrar restos de nuestra civilización perdida y olvidada, ¿que no?

Alinando dijo...

Qué vista tienes Pedro. No se lo digas a Mari, ya sabes que es la especialista en orejitas playeras. Un día de estos pondré una entrada especial dedicada a las orejitas, opérculos para ser más exactos.

Diario dijo...

Qué fotos más bonitas, no por su técnica en el disparo, ni por los juegos de luz y sombra, sino por la exquisita sencillez de lo fotografiado. Un beso gigante de una amiga que bailó ayer en la Perla :)

Diario dijo...

Por cierto, es de pijos pero...me muero por ir a la barrosa y tomarme algo en uno de esos escaparates con dosel :)

Alinando dijo...

Bueno, sea de pijos o no, si se disfruta... ¿qué más da? Pero eso sí, echa la cortinita... ;-)

Gracias por tu comentario sobre las fotografías, no soy pretencioso, sé que no son muy artísticas pero tienen su cosilla naif... ¿a que sí?